Estamos en invierno y a veces nos apetece darnos un baño en nuestra piscina, pero el problema es que no se puede usar, ya que está al aire libre y el agua estará congelada entre otros inconvenientes más. ¿Te has planteado alguna vez cubrir tu piscina o, más bien, cerrarla con cortinas de cristal y así poderla usar las cuatro estaciones del año? Podrás encontrar muchos tipos aquí: http://www.l5sl.com.

Es una lástima que tengamos piscina y solo la podamos aprovechar en verano, lo que son más o menos 4 meses. Imagínate lo maravilloso que sería entrar cuando quisieras y que el agua esté en su temperatura normal.

Es tan fácil como contratar a una empresa que se encarga de dicha actividad, como las que mencionamos arriba. Su servicio se basa en instalar unos ventanales enormes pensados especialmente para dicho espacio, con el objetivo de protegerte del frío y guardar la temperatura estándar del agua. Estamos hablando de las famosas cubiertas para piscinas.

El cristal tiene un grosor de 10 mm y puede ser dos tipos: vidrios neutros o con control solar, consiguiendo con estos últimos un mejor aislamiento térmico si se mantiene el ventanal cerrado en verano. Normalmente el cristal es templado por lo que aumentan notablemente sus características mecánicas como la flexión, compresión, choque, etc. Son recomendables las cortinas cristal correderas, ya que están diseñadas para cubrir espacios como jardines con piscina, áticos, pérgolas, cenadores, etc.

El equipo especializado lo primero que hace es estudiar el plano del espacio señalizado para elaborar el plan de diseño que se va a llevar a cabo. Hacen un presupuesto y si está todo correcto, se da el visto bueno y se ponen en marcha trayendo todo el material necesario. Es un proyecto que tarda bastante por el tipo de obra que requiere, pero merece la pena una vez hecho.

Además de crear un espacio cerrado donde se pueda usar la piscina cuando se quiera, ésta se tiene que regular con un termostato que se debe instalar y revisar regularmente.

Una vez puestas las cortinas de cristales, te ahorrarás el trabajo de tener que limpiar al empezar el verano, la basura que se ha ido acumulando durante todo el tiempo que ha estado sin usarse. Gracias a tu decisión, podrás utilizar tu piscina igual que el espacio que hay alrededor, donde además, de proteger tu piscina, te puede servir de merendero simplemente colocando una mesa plegable y un par de sillas y ya estaría todo listo.


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